Volver a Historias
SostenibilidadMujeres que dejaron huella

María Camila López

María Camila López: cuando la sostenibilidad también se trata de cuidar a las personas

Hay personas que llegan a un cargo y lo desempeñan. Y hay otras que, de alguna manera, terminan convirtiendo su trabajo en una forma de servir.

María Camila López, líder de sostenibilidad de Juan Valdez

A María Camila López la conocí desde un ámbito profesional. Y fue precisamente en ese espacio donde pude descubrir algo que no siempre aparece en una hoja de vida: su sencillez, su profesionalismo y, sobre todo, su calidad humana.

Hoy, como Chief Sustainability Officer de Juan Valdez, María Camila lidera una responsabilidad que va mucho más allá de las estrategias ambientales. Su trabajo conecta sostenibilidad, impacto social, comunidades, familias cafeteras y una marca que representa a Colombia dentro y fuera del país.

Es politóloga y antropóloga y lleva más de una década construyendo su trayectoria alrededor de la sostenibilidad, las relaciones corporativas y la generación de valor compartido. Su formación se fortaleció con el One Planet MBA, promovido por WWF y la University of Exeter.

Pero si algo he podido descubrir al conocerla, es que detrás de esa trayectoria profesional hay una mujer cercana, sencilla y profundamente humana. Una de esas personas que pueden hablar de grandes estrategias y desafíos corporativos sin perder de vista lo esencial: las personas que están detrás de cada proyecto.

En el mundo corporativo es fácil que las personas terminen reducidas a cargos, indicadores, resultados o proyectos. Con María Camila ocurre algo diferente.

Quienes hemos tenido la oportunidad de compartir con ella desde Mujeres TV hemos podido conocer a una profesional rigurosa, preparada y comprometida con su trabajo, pero también a una mujer cercana, sencilla y genuinamente interesada por los demás.

Su calidad humana no está separada de su visión del liderazgo corporativo. Al contrario, es precisamente esa empatía una de las razones por las que ha logrado construir puentes sólidos entre la empresa privada, las organizaciones, las comunidades y las causas sociales.

Detrás de los programas de sostenibilidad que lidera no solo hay conocimiento técnico; hay una capacidad genuina de escuchar, entender diferentes realidades y mantener una disposición permanente para buscar cómo aportar.

Y quizá ahí está una de las claves de su trayectoria.

Inserta: Foto de María Camila, Más allá de un cargo

Hoy, en su rol ejecutivo, María Camila tiene frente a sí un desafío enorme: contribuir a que una compañía emblemática genere valor no solo para el negocio, sino también para los territorios y las personas que hacen posible esta historia.

Ahí aparece el corazón de su gestión: las familias cafeteras. La sostenibilidad de una marca como Juan Valdez no puede entenderse sin mirar hacia quienes están detrás de cada grano. En Colombia, la caficultura representa el sustento de cientos de miles de familias, y cualquier transformación debe comenzar por reconocerlas.

Desde su liderazgo, ha consolidado la Ruta de Sostenibilidad a través de pilares fundamentales:

Plan Amigo Caficultor: La estrategia central para asegurar que el crecimiento de la marca genere un impacto directo y positivo en la calidad de vida de los productores.

Iniciativa Mujeres Cafeteras: Un programa que comenzó en 2017 con 14 productoras en Risaralda y hoy impacta a cerca de 800 mujeres en 9 asociaciones a lo largo de 7 regiones del país. Ha comercializado cerca de 100.000 kg de café de origen, impulsando la siembra de 24.000 árboles, la mejora de infraestructura y la formación integral en liderazgo, finanzas y proyecto de vida.

Programa Renacer: Una apuesta enfocada en jóvenes caficultores, muchos de ellos en territorios afectados por el conflicto, que busca dar continuidad generacional al campo a través del fortalecimiento técnico, comercial y humano.

Compras Inclusivas y Valor Compartido: Oportunidades reales para mujeres cabeza de hogar, jóvenes, personas en situación de desplazamiento y comunidades afrodescendientes, integrándolas activamente a la cadena de abastecimiento.

La otra dimensión indispensable de esta ruta es la preservación del planeta. La economía circular y la lucha contra el cambio climático son prioridades claras en su agenda.

El objetivo de avanzar hacia la reducción de la huella de carbono y la carbono neutralidad no se queda en las oficinas o en las tiendas; se traslada directamente a las fincas. Enseñar e implementar buenas prácticas productivas junto a los caficultores demuestra que la transformación ambiental más profunda ocurre en el origen.

Para María Camila es claro que nadie transforma una industria solo: el impacto sostenible requiere alianzas sólidas entre el sector privado, organizaciones sociales, cooperación internacional y las propias comunidades.

Es fácil quedarse con el título: Chief Sustainability Officer de Juan Valdez. Pero para quienes la hemos conocido, María Camila es mucho más que un cargo. Es una profesional que inspira respeto por su conocimiento y experiencia, pero que también genera cercanía por su sencillez y calidad humana.

Conserva algo que no se aprende en una universidad ni aparece en un currículum: la capacidad de tratar a las personas con empatía y respeto. Cuando hablamos de sostenibilidad solemos pensar en grandes conceptos: cambio climático, economía circular, cadenas de abastecimiento o carbono neutralidad. Pero al conocer a mujeres como María Camila uno entiende que, en el fondo, la sostenibilidad también comienza con algo más sencillo: la decisión de hacer bien las cosas y no olvidar nunca a las personas que están al otro lado.

Desde Mujeres TV, nos alegra haberla conocido desde lo profesional y haber descubierto a una mujer cuyo liderazgo deja una huella profunda no solo por lo que logra, sino por la manera en que trata a los demás mientras lo hace.

Mujeres TV — Historias de mujeres que, desde sus propios caminos, están transformando su entorno.

¿Qué sueño estás construyendo?

En Mujer Es Vida creemos que las historias de otras mujeres no están para compararnos, sino para recordarnos que también podemos imaginar un camino diferente.

En esta sección reunimos relatos reales con el rigor editorial que merecen.